La Fiscalía debe intervenir de oficio contra Caja Cantabria (Liberbank)

 

  • La entidad está siendo duramente castigada en los tribunales y acumula cientos de demandas

En determinadas circunstancias, cuando bandas de estafadores hacen de las suyas contra muchas personas durante mucho tiempo, se habla en los medios de “estafa a gran escala”, “asociación para delinquir”, entre otros términos similares.

Las noticias de desmanes cometidos por Caja Cantabria (ahora Liberbank) se suceden cada día, cada vez con detalles más truculentos: ancianas a quienes quitan su dinero por preferentes, personas con discapacidad y dependientes a quienes contrataron esos productos financieros de alto riesgo, afectados por cláusulas suelo ilegales…nada parecía detener a los empleados de la entidad bancaria, que con toda seguridad cumplían órdenes de sus superiores para colocar productos arriesgados a personas sin la suficiente formación.

En este sentido, no parece descabellado reclamar a la Fiscalía de Cantabria que investigue y actúe de oficio en los múltiples casos alrededor de la entidad, cuyas actuaciones bordean peligrosamente las leyes y sobrepasan con frecuencia lo moralmente aceptable.

No basta con esperar a que los afectados se defiendan solos acudiendo a los tribunales de Justicia con el añadido quebranto económico que supone (gracias a Gallardón, la justicia en este país es solo para ricos) porque Caja Cantabria (Liberbank) no negocia nunca y fuerza a los afectados a ir a los tribunales: la Fiscalía debe actuar de oficio, ya tiene conocimiento y sentencias más que suficientes para saber que hay muchas actuaciones cuestionables dentro de Caja Cantabria y que muchas personas están afectadas por esas actuaciones. Si la Fiscalía no actúa en defensa activa de la sociedad cántabra ¿para qué sirve?

No podemos olvidar que buena parte de esa sociedad está afectada por las malas prácticas de Caja Cantabria, por lo tanto encaja perfectamente la definición de “fiscal” como el funcionario público encargado del ejercicio de acción penal pública, alejado de casos meramente particulares. Lo que sucede es que son muchos casos, miles, ya no son actuaciones por casos particulares: es un quebranto social a gran escala. Hay tantos casos y las actuaciones moralmente deleznables realizadas por Caja Cantabria están tan extendidas que la actuación de oficio es un clamor público que la Fiscalía no debe ignorar.