Los derechos (¿humanos?) del terror

Por Manuel Haro Alcalde

Manuel Haro Alcalde{xtypo_dropcap}C{/xtypo_dropcap}onfieso que no tengo ni puñetera idea de lo que es la “Doctrina Parot”. Y después de las últimas noticias, pierdo el escasísimo interés que podría despertarme en algún momento.

Hablando de despertar, aun me froto los ojos para convencerme de que no estoy sumido en un largo sueño de pesadilla interminable. La noticia produce escándalo, inmoralidad, provocación… añadan cuanto quieran: “El tribunal europeo de derechos humanos condena a España por la aplicación de la doctrina Parot”. O lo que es lo mismo: ordena excarcelar lo antes posible a la etarra Irene del Río, miembro (“miembra”) del comando Madrid, junto a otra “perla”, De Juana Chaos, condenada a 3.000 años de cárcel y no por robar gallinas, sino por asesinatos terroristas.
Además, el Estado deberá indemnizarla con 30.000 euros más otros 1.500, “por gastos y costas”.
Mi pregunta es inevitable: ¿qué va a pasar?. ¿A pagar y a callar?. Sería algo tan surrealista que difícilmente puede digerirse. ¿Es que ya vale todo?. Los pajaritos disparan a las escopetas; los delincuentes persiguen a los policías… Bueno, esto ya viene sucediendo hace tiempo.
Lo mismo que exigimos que el gobierno de turno se deje ya de marear la perdiz y corte lo que tenga que cortar de una vez, sin más sobresaltos (como por ejemplo, sus emolumentos, disparados en la mayoría de los casos), que resuelva esta situación dando un golpe en la mesa o donde sea.
¡Derechos humanos, dicen! Derechos para los terroristas, asesinos que, por lo que parece, no tardarán mucho en reírse frente a sus víctimas en plena calle. ¡Qué vergüenza!. ¡Qué dirán los afectados, familiares, amigos!. ¿Dónde están los derechos de los asesinados como por ejemplo Miguel Ángel Blanco, en el día que se cumplen 15 años de su muerte?. Y los de tantos políticos, familiares, policías, guardias civiles…
Sabio Groucho Marx, cuando dijo aquello de “Que paren el mundo que yo me bajo”.