Los expertos reclaman “mayor control legal” como solución a la difusión sin permiso de la imagen de los artistas

 

La mánager de ópera lírica y sinfónica Beatrice Altobelli y el mánager de ópera lírica y ballet Antonio Desiderio han reclamado hoy en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander “mayor control legal” como “única solución” a la difusión sin permiso de la imagen de los artistas.

Altobelli y Desiderio, directores del Taller ‘Management artístico: aspectos morales y contractuales’ organizado por la UIMP, se mostraron “totalmente de acuerdo” con el “problema” que representa la múltiple repetición de imágenes o grabaciones de los artistas sin su consentimiento.

“Es un grave problema porque no hay control de todo esto”, afirmaron los agentes italianos, para quienes si los artistas se comprometen con las retransmisiones de radio o televisión “una sola vez”, no quiere decir “que se utilice en el futuro”.

En cuanto a emprender acciones legales como solución, manifestaron que “ha habido tantas que uno ya no quiere perder el tiempo”, por lo que “si no hay leyes que protejan más, no hay nada que hacer”, sentenciaron. Asimismo, añadieron que este control “hay que cuidarlo un poquito más”, debido tanto a la tecnología del mundo actual como a unos “muy presentes” medios de comunicación.

Respecto a la relación que deben mantener el artista y el agente, Altobelli y Desiderio resaltaron que “al estar trabajando codo con codo”, debe ser un trato “muy estrecho”. Sin embargo, manifestaron que “muchas veces, con la amistad, el manager no ve las cosas desde fuera, que es lo que tiene importancia”.

Para ambos “hay que mantener ese balance” entre el agente y el artista ya que “no es solamente un contrato, sino una relación entre dos personas”. Señalaron que esto debe ser así “sobre todo” cuando se trata de artistas que empiezan y que “dejan” en las manos del mánager “su vida y su futuro”.

Tanto Altobelli como Desiderio coincidieron en definir el papel de mánager artístico como un “híbrido” entre una figura cultural y una económica, cuya tarea más compleja es, a su juicio, la discusión de un contrato, por la cantidad de cláusulas que hay que discutir así como el tipo de acuerdo