Puesta la primera piedra del Centro Botín

Puesta la primera piedra del Centro Botín

El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha presidido hoy el acto simbólico de puesta de la primera piedra del futuro Centro de Arte Botín, que a juicio del máximo mandatario regional será un “revulsivo para la vida social, económica y artística” de Cantabria y un “icono de modernidad” para la ciudad de Santander.

Diego ha recordado los 77 millones de euros que la Fundación Botín invertirá en este proyecto, una de las inversiones privadas ‘más importante’ que ha habido en Cantabria, agradeciendo la labor de mecenazgo de la Fundación y de su presidente, Emilio Botín, en beneficio del progreso social de la región.

En opinión del presidente, esta nueva instalación cultural convertirá a la Comunidad en una “referencia del conocimiento y el arte a nivel mundial” e incrementará su “proyección internacional”. También servirá de punto de encuentro para conocer nuevas líneas de pensamiento y descubrir otros lenguajes expresivos y manifestaciones artísticas.

“Debemos ser conscientes del crecimiento y la riqueza que nos aportará”, ha dicho el presidente, para quien el día de hoy es un “hito” en la historia de Santander y Cantabria.

El edificio será un “símbolo” para Santander, como lo es en la actualidad el Palacio de La Magdalena, y su construcción permitirá acercar la ciudad al mar e integrar el espacio urbano con el puerto mediante una solución “singular e innovadora”. Todo ello gracias a la particular aportación del arquitecto italiano Renzo Piano, a quien ha considerado el “número 1 del mundo”.

Ignacio Diego ha estado acompañado en el acto, además de por Emilio Botín y Renzo Piano, por el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna; el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle; el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, y el presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir, que es la empresa adjudicataria de las obras junto con ASCAN.

También se ha dado cita una destacada representación de autoridades políticas, civiles y militares de la Comunidad Autónoma, entre ellas el presidente del Parlamento, José Antonio Cagigas, y el delegado del Gobierno, Samuel Ruiz.

Al término de las intervenciones, Emilio Botín y Renzo Piano han protagonizado la retirada de una parte de la antigua valla del parking Ferry con la que se ha simbolizado el inicio de las obras, unas obras que comenzarán pasado mañana y finalizarán, tal y como ha confirmado Juan Miguel Villar Mir, el 28 de febrero de 2014, aunque la inauguración oficial será el 1 de junio de 2014.

CEBO, al detalle

Esta actuación incluirá la construcción de un túnel de 200 metros que doblará la extensión de los actuales jardines de Pereda y unirá el centro de Santander con el mar.

Emilio Botín ha explicado que la construcción del Centro generará 1.400 empleos durante dos años, de ellos 900 en Cantabria. Además, según un estudio elaborado por la consultora Deloitte, el Centro atraerá 200.000 visitantes al año y su actividad contribuirá anualmente al mantenimiento de 650 puestos de trabajo.

Para su construcción, la Fundación Botín hará la mayor inversión privada en un espacio dedicado al arte y a la educación en España, 77 millones de euros.

Botín cree que lo importante del centro no es su construcción, sino “la riqueza cultural, social y económica que va a generar cuando se ponga en marcha”, para lo que la Fundación ha comprometido un presupuesto anual de 12,5 millones de euros.

En este sentido, ha afirmado que el Centro supone “un salto cualitativo en la apuesta de la Fundación por el desarrollo”, ya que se trata del proyecto “más importante de la historia” de la misma y también el “más social, más global y más local”.

Diseñado por el premio Pritzker, Renzo Piano, este edificio “levita” sobre el terreno y no supera la altura de los árboles del Paseo Pereda, salvando y enmarcando las vistas de la Bahía. Una de las mayores innovaciones técnicas del proyecto es el revestimiento del edificio, con 360.000 piezas de cerámica.

El inmueble se distribuye en dos volúmenes, uno para el arte y otro para la educación, conectados por plazas y pasarelas que el arquitecto llama ‘pachinko’ (‘pinball’ en japonés), que llenará de vida el edificio y servirá como distribuidor exterior.

Dispondrá de 2.500 metros cuadrados para exposiciones, un espacio multifuncional para 300 personas y espacios educativos y sociales. En la planta baja sólo se ocuparán 350 metros cuadrados que se destinarán a un espacio social abierto, que incluirá zonas de estar, restaurante, cafetería y tienda. Las paredes de la planta baja serán de cristal y las instalaciones estarán en el sótano, para que en todo momento se puedan disfrutar las vistas de la Bahía.

Este proyecto ha contado desde el inicio con la frontal oposición de un pequeño grupo de personas que, formando con diversas asociaciones proteccionistas la Plataforma DEBA, han intentado que la ubicación del Centro Botín fuera trasladada a otro lugar distinto del Muelle Albareda.