“En Santander hay trata de mujeres y menores con fines de explotación sexual”, afirma Antonio Mantecón

Santander Sí Puede presentará en el pleno de febrero una moción para declarar a la ciudad “libre del tráfico de mujeres, niñas y niños destinados a la prostitución”

 

“No podemos ponernos de lado ante un problema de semejante magnitud. Nuestro deber como representantes públicos esta también en mandar un mensaje claro a la ciudadanía de tolerancia cero con la Trata de mujeres y menores con fines de explotación sexual. Nuestro silencio y nuestra inacción nos hacen cómplices. Estamos dotados de mecanismos institucionales para darlas voz, a cada una de esas mujeres, a sus vidas y a sus historias de abusos y dolor. Podemos ayudar a que salgan de ese infierno”. Así de contundente se expresa el concejal de Santander Sí Puede ante un problema de escala mundial.

Y es que la Trata de mujeres se ha denominado por los distintos organismos internacionales como la “esclavitud del siglo XXI”. 21 millones de personas caen anualmente, según la Organización Internacional del Trabajo (OTI), en las redes de estas mafias transnacionales, siendo el 65% de las mismas destinada al comercio sexual. Un 33% son menores de edad, en cifras de la ONU.

España no está libre de esta lacra. El Centro de Inteligencia Contra el Crimen Organizado (CITCO) en su “Informe de situación de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual” del año 2012, reconoce la enorme dificultad de poner en claro las cifras relativas a esta actividad, estimando unos 3.024 millones de euros anuales los ingresos de las mafias solo en nuestro país.

Según el Ministerio de Sanidad, 8,3 millones de euros al día es la escalofriante cantidad que movería la prostitución en España. La información de los porcentajes dentro de la prostitución en relación a las mujeres víctimas de abuso es poco claro. Desde el 90% del total (unas 350.000) que manejan las ONG´s que trabajan sobre el terreno, hasta las 40.000 (de 100.00 prostitutas trabajando en el territorio nacional) de las cifras oficiales, la situación solo refleja la dificultad de poner en claro y con datos reales una problemática, que por sumergida y estigmatizada, se hace imposible de abarcar por las administraciones.

“El componente de género es algo inherente al tráfico de personas con fines de explotación sexual”, comenta Susana Ruiz, Coordinadora del Comité Ciudadano de Santander Sí Puede. Solamente en Europa, según EUROSTAT en su informe estadístico sobre trata de seres humanos de 2014, el 80 % de las víctimas son mujeres, siendo el 95 % de ellas dedicadas a la explotación sexual.

En el Informe de la Ponencia sobre prostitución en España (154/9), aprobado en sesión de 13 de marzo de 2007, por el Congreso de los Diputados, se indica que “la prostitución tiene un fuerte componente diferencial de género porque los demandantes son mayoritariamente varones, un total de 99,7 % (según un reciente estudio sobre la sección “contactos” de diferentes diarios nacionales) y las personas en situación de prostitución son mayoritariamente mujeres con graves problemas económicos”.

En palabras de Ruiz: “Es decir, las victimas mayoritarias de la trata son mujeres, pobres y con graves problemas de exclusión social, no solo las provenientes de países extranjeros (en su mayoría las detectadas en España provienen de países de la Unión Europea, Nigeria, Rumania, Brasil o Paraguay) sino de las nacionales. Y es que las mafias, al calor de la crisis económica nacional, han captado numerosas mujeres en nuestro país de entornos desfavorecidos. Por eso es necesario abordar el problema desde la perspectiva de género y de una igualdad real entre hombres y mujeres.”
“No queremos establecer un debate sobre la prostitución en términos generales, pero si es importante recalcar que los usuarios son el eslabón final de una cadena de abusos sobre las mujeres, si hablamos de la Trata. Y que es importante concienciarlos de que denuncien las situaciones de irregularidad que detecten, tanto de explotación sexual como de prostitución de menores. No denuncian mayoritariamente porque es algo ‘que no va con ellos’, prosigue la Coordinadora.

”Es importantísimo concienciar a los hombres en general, que aunque el patriarcado y el sistema económico liberal en el que nos hayamos inmersos cosifican el cuerpo de la mujer, convirtiéndolo en algo susceptible de ser comprado, la trata de mujeres y menores va un paso más allá. Un camino sin retorno en el cual la víctima no solo es un objeto que se compra y se vende. Es una persona violada sistemáticamente en contra de su voluntad, una menor obligada a prostituirse y en definitiva, un ser humano con todos sus derechos y libertades segadas para el beneficio de unos pocos: el usuario y el proxeneta. Porque en ese intercambio la única que pierde es la mujer abusada. Por tanto, tal y como proponemos en la propuesta de resolución de la moción, abordar el tema de la Trata desde la perspectiva de género, y ahondando en campañas sobre los derechos de las mujeres y la concienciación de los usuarios del sexo, animándolos a denunciar los abusos, es primordial.”, concluye Ruiz.

Santander no está libre del tráfico de mujeres con fines de explotación sexual. Organizaciones como la Asociación Evangélica Nueva Vida o la Red Cántabra Contra el Tráfico de Personas y la Explotación Sexual, trabajan a pie de calle con las prostitutas, bien dándolas amparo y asistencia legal, como en el caso de Nueva Vida, bien con una importante labor de divulgación y concienciación como es el caso de La Red.

Detectaron 16 mujeres, entre ellas una menor de edad, en Santander durante el año pasado víctimas de la Trata. “No podemos negar la realidad. Esas mujeres están ahí, y es tarea de este ayuntamiento colaborar para sacarlas de ese infierno. Decenas de vidas rotas, machacadas por las mafias de la trata, aquí, justo al lado nuestro, invisibles para el que no quiera mirar más allá”, afirma Mantecón. “Nos gustaría saber, con cifras exactas, que porcentaje del presupuesto de este ayuntamiento se dedica a ayudar a estas personas voluntarias. O más bien, certificar la escasa o nula cantidad que se dedica a la erradicación de esta lacra del siglo XXI por parte de este consistorio.”

Una de las reclamaciones más importantes que se hace en la moción en las propuestas de resolución es la elaboración de una ordenanza específica que regule la actividad de la prostitución en Santander y la efectiva persecución de la trata de seres humanos que esta misma conlleva, con la colaboración de los grupos municipales del ayuntamiento y las organizaciones dedicadas a la erradicación de la trata en nuestro municipio, así como las asociaciones especializadas en la defensa de los derechos de las mujeres.

“Necesitamos una ordenanza que regule la prostitución, haciendo especial hincapié en la detección, persecución y colaboración con los cuerpos de seguridad del estado en materia de trata. Una ordenanza que en ningún caso penalice a la mujer prostituida, evitando el círculo de revictimización constante al que se ven sometidas, tanto las que se encuentran en situación de trata como las que no lo están. Una ordenanza integral, buscando el consenso de todos y que involucre a los servicios sociales del ayuntamiento en colaboración con las asociaciones que hacen el trabajo de campo en nuestra ciudad. Una ordenanza progresista, que proteja a las víctimas. Porque únicamente con el artículo 17 de la Ordenanza municipal sobre protección de la convivencia ciudadana y prevención de actuaciones antisociales es imposible abordar el gravísimo problema de la trata en esta ciudad. “, en palabras del concejal santanderino.

Santander sí puede, en el marco de la presentación de la moción, organiza un coloquio-debate el día 17 de febrero en salón de actos de CCOO (Calle Santa Clara 3-5) a las 19:30 horas. “Con esta charla queremos llevar a los vecinos de Santander el enorme problema de la trata, que también azota nuestra ciudad. La concienciación es fundamental para acabar con ella”, explica Susana Ruiz. El debate contará también con la presencia de la Asociación Evangélica Nueva Vida, la Red Cántabra contra el tráfico de personas y la explotación sexual y Amnistía Internacional.