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“Siento que en España sigue vigente el caciquismo”

Pablo Sánchez en el metro de Londres / Foto: Víctor Mier
  • Pablo Sánchez. Cántabro, 31 años, licenciado superior. Emigrado en Londres desde hace casi 5 años
  • “Tienes la sensación de que has sido expulsado de tu país”
Pablo Sánchez en el metro de Londres / Foto: Víctor Mier

Pablo Sánchez en el metro de Londres / Foto: Víctor Mier

Miles de jóvenes españoles, incluyendo a jóvenes cántabros, han abandonado su tierra natal para buscarse la vida en otros países.

Desde que comenzó la crisis, España ha exportado a otros países cientos de miles de jóvenes licenciados superiores y cualificados. Esta es la historia de uno de ellos, el cántabro Pablo Sánchez.

-¿Qué estudiaste y por qué decidiste estudiar esa carrera?

Estudié Geografía en la Universidad de Cantabria y finalicé, en 2006, mi proyecto de fin de carrera sobre políticas urbanísticas con una nota de sobresaliente. Decidí estudiar esa carrera porque Geografía es la ciencia más cercana a mis intereses; siempre he tenido pasión por temas relacionados con el medio ambiente, urbanismo, mundo rural, en definitiva, la forma en que el hombre interactúa con el territorio. Una vez finalizado el Certificado de Aptitud Pedagógica, antiguo CAP, me dediqué a hacer cursos de formación complementaria y tras mis primeras experiencias laborales, ya estuviesen relacionadas o no con mis estudios, en febrero de 2010 y en pleno curso académico de la escuela oficial de idiomas, donde estudiaba francés e inglés, decidí, y voy a utilizar la palabra apropiada, emigrar.

-¿Por qué decidiste salir fuera de España?

Decidí salir de España en un momento en el que la crisis se recrudecía y no veía visos de mejora en la situación económica ni a corto ni a medio plazo, ahora me doy cuenta de que tampoco a largo plazo, porque estar desempleado y depender económicamente de tu familia puede llegar a minar la moral.

-¿Por qué Londres y no otro país europeo o de Latinoamérica?

Elegí Londres porque una prima mía y un primo de ella estaban ya allí desde hacía unas semanas y también por una serie de razones que detallo a continuación: está conectado con varias ciudades españolas entre ellas Santander, encontrar casa donde vivir es relativamente fácil, así como trabajo para subsistir los primeros meses, hay una amplia variedad de academias donde aprender y mejorar tu nivel de inglés con profesores nativos, la oferta cultural y de ocio es amplísima, las posibilidades de desarrollarte profesionalmente pueden ser enormes.

-¿Cuánto tiempo crees que vas a estar fuera de España?

Aún no sé cuánto tiempo más estaré fuera de España, ya llevo casi cinco años pero dada la actual situación política, social y económica no me planteo volver a corto plazo. En este momento trabajo de chef en un restaurante en el barrio de Richmond y mientras tenga trabajo permaneceré aquí porque como he leído hace poco en una novela de Javier Marías “no hay trabajo malo mientras no haya otro mejor”.

-Al llegar a Londres ¿cómo fue la adaptación?

Al llegar a Londres la adaptación no fue del todo fácil pues a mis 26 años y medio, nunca había vivido fuera de Torrelavega, y créeme, fue un cambio radical. Lo que menos noté fue el clima pues es parecido al clima del norte de España, si cabe, un poco más húmedo y más frío. Y lo que más noté fue añoranza pues siempre he sido una persona muy familiar y cercana a mis amigos. Algunos de mis amigos me dicen que soy muy valiente por la decisión que tomé, y en cierta manera he sobrevivido pues miro hacia atrás en el tiempo y pienso que ha merecido la pena todo el esfuerzo y constancia. Con el paso del tiempo te vas haciendo a los horarios y ritmo de vida e incluso vas adoptando costumbres del país que te acoge, por ejemplo, tomar un té a media tarde y si es con galletas de chocolate y en compañía mejor.

-¿Qué es lo más difícil de salir de España y buscarse la vida fuera?

Lo más difícil de salir de España y buscarse la vida fuera es que tienes la sensación de que has sido expulsado de tu país que no te ha dado la oportunidad de desarrollarte profesionalmente en ningún ámbito y no olvidemos que la Constitución española, en su articulo 35, se reconoce el derecho al trabajo de todos los españoles. Es por ello por lo que al principio de abandonar tu país sientes desprecio por él, pero luego recapacitas y piensas que el problema es la clase política y empresarial, no el conjunto del país.

-¿Volverás a España cuando pase la crisis?

Me gustaría volver a España cuando pase la crisis, pero a una España diferente a la que dejé en 2010 y en la que aún está sumida, una España más social, igualitaria, justa, libre, no sometida al yugo de las decisiones de la patronal y de la banca.

-¿Qué sientes al ver puestos a dedo en las instituciones ocupados por personas sin cualificación?

Cuando veo puestos a dedo en las instituciones ocupados por personas sin cualificación siento que en España sigue vigente el caciquismo, parece más importante a qué partido político perteneces y a quién conoces que los propios méritos académicos o laborales.

-¿Cuáles son tus planes de futuro?

Mis planes de futuro pasan por permanecer en Londres, al menos un año más, seguir adquiriendo experiencia laboral, ampliando conocimientos a través de formación complementaria y ahorrando dinero para quién sabe si poder emprender mi propio negocio en España; soñar es gratis porque ese es otro de los problemas que hay en España, poner en marcha un proyecto o negocio es harto complicado debido a la lenta burocracia y escaso apoyo por parte de las instituciones.

-¿Conoces otros jóvenes españoles emigrados? ¿Coincidís en vuestras opiniones sobre el mercado laboral español?

Sí, conozco a otros jóvenes españoles emigrados, y coincidimos en que la economía española necesita reconvertirse, dando más importancia a la I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) pues el capital humano que hay en España es enorme, no olvidemos que España es uno de los países europeos con mayor porcentaje de jóvenes con estudios superiores.

-¿España está despreciando el talento?

Sí, hasta ahora España está despreciando ese talento obligando a los jóvenes cualificados a marcharse mientras los enchufados ocupan puestos bien remunerados en la administración pública. A fecha de hoy, casi en el año 2015 y siete años después de que empezara la crisis, siguen llegando jóvenes españoles a Londres intentando abrirse paso en el mundo laboral.

 

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