Un profesor apunta a la “especulación” detrás del deterioro de la Universidad de Comillas

Un profesor de historia del arte asegura que el derrumbe de una parte del claustro del edificio histórico de la Universidad Pontificia en Comillas (Cantabria) revela la ‘desidia’ de las administraciones públicas ya que, de acuerdo con la ley 16/85 de Patrimonio Histórico Español y la ley 11/98 de Patrimonio Cultural de Cantabria, nunca se debía de haber llegado a la situación actual, con una fase de rehabilitación suspendida sine die tras la excelente actuación en el ala Este, apunta.

José Luis Noriega, profesor de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, asegura que en el verano de 2000, gracias a la Asociación Cultural Pro-Comillas, se inició un proceso de movilización ciudadana que frenó la venta ‘especulativa’ del edificio y la finca de la Universidad Pontificia.

Además de pedir la rehabilitación de ese bien patrimonial, se trataba entonces de evitar más construcciones turísticas en un entorno de costa muy sensible y de reivindicar el carácter educativo y cultural que estaba en el origen de la universidad, donación del marqués de Comillas a los jesuitas y centro de formación durante varias décadas.

Noriega recuerda que esta movilización logró entusiasmar a personalidades de las artes, la cultura y la empresa, y que con apoyo del Rey se logró para el mismo espacio la candidatura de Colegios del Mundo en España

A juicio de Noriega, la renuncia a Colegios del Mundo por parte de las administraciones públicas y el derrumbe del edificio histórico llegan en un momento ‘con las arcas del Estado vacías’. Y apuntan a que la renuncia a este proyecto supone que con el tiempo se desmorone ‘por muerte natural’ el edificio de la Universidad Pontificia, con lo que ya no habría que invertir un euro en rehabilitación de patrimonio, y ‘convertir la finca en adosados y apartamentos turísticos que incrementaría el deterioro del conjunto histórico-artístico de Comillas’, señala.