Cantabria, líder en subida del paro

-El paro subió en Cantabria un 18,9% según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA)

Manifestación del 1 de mayo en Santander / Archivo
Manifestación del 1 de mayo en Santander / Archivo

-UGT recalca que 2019 sólo viene a reafirmar la ‘fragilidad’ y la ‘inestabilidad endémica’ del mercado de trabajo en Cantabria

-CCOO insta a ponerse “manos a la obra” para crear un plan de empleo porque la EPA deja claro que “el tiempo ya juega en nuestra contra”

-El PP asegura que los datos de la EPA dejan claro que el Gobierno de Revilla ‘necesita ayuda y debería tener el valor de pedirla’

Comisiones Obreras de Cantabria (CCOO) ha lamentado el elevado incremento del paro, del 18,9% en Cantabria, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), que sitúa a la región en el primer puesto del peor de los rankings, el del crecimiento del desempleo en el último año.

Para el sindicato, “la estadística refleja cómo la búsqueda de empleo se ha convertido en Cantabria en un laberinto de difícil salida, que ha atrapado a miles de personas en una situación que requiere de la creación de un plan de empleo de forma urgente, ya que el tiempo juega en nuestra contra”, ha asegurado Laura Lombilla, secretaria de empleo de CCOO de Cantabria, quien ha instado al Gobierno regional y al resto de agentes sociales a “ponerse manos a la obra”.

El incremento del paro ha dejado un dato especialmente ‘alarmante’ para CCOO, y es que 8.700 personas desempleadas, el 28,24% del total de las personas en paro, llevan dos años o más buscando empleo, 1.800 personas más que en 2018 y 2.600 más que en el tercer trimestre de 2019.

Para Laura Lombilla, “la subida del paro es de por sí decepcionante, pero resulta más dramática cuando además afecta especialmente a las personas que más dificultades tienen para encontrar trabajo, las que se encuentran en situación de búsqueda de empleo desde hace dos o más años”.

A esto se suma otro dato ‘desalentador’, el de la incidencia del paro en los hogares cántabros, donde se ha incrementado la tasa de familias con todos sus miembros en paro hasta superar el 6% del total, y la de las familias con el 50% de sus miembros en paro que alcanza casi el 14%. Por otro lado, ha descendido el porcentaje de hogares en los que todos sus miembros son ocupados.

CCOO ha señalado la necesidad de enfrentar la realidad del mercado laboral, que en Cantabria sufre la inestabilidad que genera la excesiva dependencia del sector servicios, vinculado a las campañas comerciales y a la estacionalidad del turismo, con contratación temporal y mayoritariamente precaria, que genera entradas y salidas constantes de los trabajadores y trabajadoras en el desempleo.

De hecho, solo en el sector servicios se ha incrementado el número de personas asalariadas en el último trimestre del año y respecto al año anterior, aumentando en 6.100 personas en el 2019, frente al resto de sectores productivos que registran descensos en el número de personas asalariadas en ambos periodos, como la construcción y la agricultura, y a excepción de la industria que, aunque ha perdido 100 personas asalariadas en el último trimestre de 2019, sí ha incrementado el número de asalariados en 2.600 con respecto a 2018.

“Una vez más tenemos que reiterar nuestro convencimiento de que Cantabria necesita diversificar su mercado de trabajo y apostar por sectores como el tecnológico y el industrial que pueden aportar la estabilidad que demandan los y las trabajadoras de la región.

El secretario de Empleo de UGT en Cantabria, Julio Ibáñez, aseguró hoy que las estadísticas de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre del año pasado “sólo vienen a reafirmar la fragilidad y la inestabilidad endémica del mercado laboral de Cantabria, con un notable aumento del paro tanto en el último trimestre de 2019 como a lo largo del año”.

“Está claro que, aunque haya altibajos en las estadísticas de la EPA según la época del año, la línea general es descendente tanto en la cantidad como en la calidad del empleo”, agregó el responsable regional de Empleo de UGT, que matizó que 2019 “sobre todo ha sido un año negativo y de fuerte destrucción de empleo, especialmente entre los hombres y entre las personas mayores de 24 años”.

Ibáñez destacó que “el único dato mínimamente positivo es que tenemos 3.100 ocupados más que hace un año, pese a que el empleo no asalariado disminuye más de un 11% (-4.800 ocupados), aunque una vez más sea a costa de más asalariados temporales”.

En este sentido, el sindicalista puntualizó que “Cantabria cerró el año 2019 con más de un 26% de asalariados con un empleo temporal, 26,16%, (54.200 de 207.200), porcentaje que no superábamos desde hace 11 años”.

Ibáñez añadió que “una vez más, el sector servicios y en menor medida la industria han sido los que han tirado del empleo en Cantabria el año pasado aunque a costa de una baja calidad del mismo” y recordó que “como suele ocurrir, la tasa de paro de la región está dos puntos por debajo de la media nacional (11,18 por 13,78%) pero también tenemos una tasa de actividad que es inferior en tres puntos a la de España (55,73 por 58,74%)”.

Desde el PP Vidal de la Peña dice que los datos de la EPA dejan claro que “la situación se les ha ido de las manos y las consecuencias las están pagando los ciudadanos”. Cantabria se ha despertado esta mañana como la comunidad autónoma española en la que más creció el paro en 2019, lo que según el Partido Popular sitúa al Gobierno de Miguel Ángel Revilla ante una realidad que ‘ya no puede esconder bajo la alfombra’.

Cantabria cerró 2019 con un total de 30.800 desempleados, 4.900 más que un año antes. Esto supone que el paro creció un 18,9% en la comunidad, la mayor subida de todas las comunidades autónomas, mientras el España el desempleo bajaba un 3,4%.

Para el portavoz de Empleo del PP en el Parlamento, Lorenzo Vidal de la Peña, estos datos “dejan claro que el Gobierno de Revilla necesita ayuda y debería tener el valor de pedirla” porque “la situación se les ha ido de las manos y las consecuencias las están pagando los ciudadanos”.

Vidal de la Peña ha explicado que “ante unos resultados como éstos, cualquier gestor se plantearía qué está haciendo mal y adoptaría medidas dentro de su equipo y en su estrategia”.

A su juicio, las medidas están claras, “Cantabria se enfrenta a una situación excepcional”, una “emergencia laboral” por lo que “el presidente debe sustituir las piezas en su equipo que no están funcionando y establecer alianzas que no deben ser solo políticas sino también con la sociedad civil para poner fin a esta situación”. De lo contrario, ha recordado, “su legado político será haber condenado a Cantabria a sobrevivir como una comunidad anémica mientras el resto de España crece”.