El cuento de las campanadas

Por Manuel Haro Alcalde

Manuel Haro Alcalde{xtypo_dropcap}N{/xtypo_dropcap}o. No es que las campanadas de Nochevieja me parezcan un cuento, no. Es más: uno las ha disfrutado siempre que ha estado en ambiente para ello.
Lo que pasa es que viendo las últimas, no podemos por menos que ver el cuento que se traen algunas cadenas de TV que, incluso, alardean de tirar la casa por la venta, con un despliegue de medios impropio para los tiempos que vivimos.
Después de que durante semanas, meses e incluso me atrevería a decir que años de persecución, acoso y derribo a la cantante Isabel Pantoja y a su “churri” Julián Muñoz. Después de un “despelleje” sin piedad, con acusaciones y juicios paralelos. Después de que la folklórica enseñara dientes asesorada por el ex-Alcalde de Marbella y de que el enfrentamiento entre las partes fuera cruel, ahora resulta que, de la noche a la mañana, son amigos y residentes.
Claro. El dinero no da la felicidad, pero calma los nervios. Y la familia de “La Cantora”, anda muy necesitada, porque están a la espera de cumplir con la justicia y las “perras” que les puede costar.
Así que, ¡hala!. Llega Vasile (que no vacile) y suelta la cartera contratando un “paquete” completo con Maribel (ahora la llaman cariñosamente así) y el encebollado de Kiko, otrora Paquirrín, es decir: noviazgo, embarazo, boda, aborto, ruptura, posible boda otra vez… ¡Tiene tela!
Por eso no extraña que quien antes rumiaba (Isabel), ahora sonríe, con ojos de euro. ¿Es o no es un cuento?
Pero… claro. Mientras el sector de seguidores acomodados al cutrerío siga haciendo la ola a cambio de asistencias a programas (o lo que sea), para ver cuánto gritan esos malditos, con la boca llena y soltando barbaridades, pues mira… cada cual es libre de “culturalizarse” como mejor le convenga.
Esperemos, por tanto, que las próximas campanadas asomen a los balcones de la Puerta del Sol, gente con más empaque. Sin cuentos, que para eso, ya está “¡Hola”!, pagando millonadas por portadas que, bueno: lo que ustedes quieran.