Tetas, ‘fracking’ y cintas de vídeo

 

  • “Para entrar en las fincas de Cantabria a realizar ‘fracking’, tendrán que venir con tanques”

 

El artículo debería llevar la palabra “mentiras” en el título, parafraseando así al título de la famosa película, pero hemos pensado que era mejor explicar la situación sociopolítica y las mentiras en el texto.

La semana nos ha dejado un país revuelto por unas tetas en el Congreso, como si hablásemos de una película del ‘landismo’ en la que el recientemente fallecido actor Alfredo Landa perseguía suecas en calzoncillos, pero más allá de la anécdota está el fondo de las cosas: la libertad de las mujeres de decidir lo que pasa dentro de su cuerpo. Poco o nada tiene que legislar ahí el ministro Gallardón: la matriz es de ellas y ellas deciden lo que pasa ahí dentro; si abortan o no. La cinta de vídeo con las tetas en el Congreso al incomprensible grito de “Aborto es sagrado” ha dado la vuelta al mundo. Como la película “Vente a Alemania, Pepe”, pero con menos regusto de antigüedad.

Por otro lado, un tema regional de fuerte preocupación en la zona: el Senado de España ha aprobado, con nocturnidad -literalmente, el acuerdo se tomó al filo de la medianoche- y alevosía, una reforma legislativa que regula el uso de la polémica técnica de la fractura hidráulica (‘fracking’)

Mientras el ministro de Industria va por ahí cantando las alabanzas de esta atrocidad medioambiental, la rabia y la preocupación crecen en Cantabria. Y no olvidemos, de ahí el tema de la “mentira”, que los miembros del PP de Cantabria han votado “SÍ” al ‘fracking’ desde Madrid. Siguiendo la disciplina de partido, pero mintiendo a sus conciudadanos.

Con una ley aprobada por unanimidad contra esta técnica, recordamos a las empresas del ‘fracking’ que entrar a las fincas de los cántabros sin permiso está muy mal visto por estas tierras, donde tanto abundan las escopetas de caza. Y además no quisiéramos tener que relatar escenas en las que por entrar en las fincas a realizar ‘fracking’, una técnica repudiada socialmente en Cantabria, acaben teniendo que venir los tanques o el ejército. Esperamos que no…