Alta tecnología ‘made in’ Cantabria

El Grupo de Óptica de la UC renueva su colaboración con el Ejército de los Estados Unidos

El Grupo de Óptica de la Universidad de Cantabria ha renovado su línea de colaboración con el Ejército de los Estados Unidos de América para aplicar sus técnicas de difusión de luz por partículas a proyectos con distintas aplicaciones en campos como la biomedicina o el control de contaminantes atmosféricos. El inicio de este trabajo conjunto se sitúa hace un año, cuando el Comité Científico del United States Army International Technology Center-Atlantic (USAITC-A) dio luz verde a la propuesta presentada por los investigadores y catedráticos de la UC Fernando Moreno y Francisco González, quienes lograron una financiación de 91.000 dólares para desarrollar sus trabajos durante 2009.

Anteriormente, los físicos ya habían colaborado con el doctor Gorden Videen, del Army Research Laboratory (ARL) de Maryland, para el estudio de la difusión de luz por partículas en el rango micrométrico, aplicable al control de contaminantes atmosféricos, entre ellos agentes biológicos como el polvo de ántrax. En esta nueva fase, el Grupo de Óptica aplica sus métodos de cálculo numérico para resolver problemas electromagnéticos en 3D, sobre todo aplicados al estudio de nanoestructuras sobre sustratos. Estas estructuras aparecen mucho en temas de nanotecnología aplicada a la biomedicina. A la vista de los buenos resultados obtenidos en la primera fase, el proyecto ha sido renovado para profundizar en nuevos desarrollos de las citadas técnicas. Esta renovación supone un rotundo éxito para la ciencia hecha en Cantabria, ya que “significa que el trabajo que estamos aportando a los dispositivos plasmónicos con nuevos materiales interesa y mucho”, señala Fernando Moreno.

En concreto, el trabajo que se desarrollará a partir de ahora nace de una propuesta del doctor Henry Everitt, Senior Research Scientist del Department of the Army/Weapons Sciences Directorate en Alabama, profesor de Física de la Universidad de Durham en Carolina del Norte y uno de los “top-ten” dentro del sistema de investigación del Ejército americano, quien ha mostrado su interés por desarrollar nuevos dispositivos plasmónicos para diversas aplicaciones. Estos dispositivos están basados en el depósito de nanopartículas sobre sustratos, las cuales, una vez excitadas con luz visible, producen campos electromagnéticos muy intensos en sus alrededores. La presencia de estos campos hace que se puedan detectar con mucha más sensibilidad que antes pequeñas cantidades de sustancias en, por ejemplo, un fluido biológico (biosensores).

“Imagínate lo que ello supondría para la detección de muy bajas dosis de dopantes en sangre o la detección de pequeñas cantidades de iniciadores de alguna enfermedad para su diagnóstico precoz”, explica Fernando Moreno. Según el investigador, estas tecnologías abren muchas posibilidades. Normalmente, como materiales de esas nanopartículas se emplean oro y plata, usualmente oro porque es biocompatible. Uno de los objetivos del trabajo de investigación es probar nuevos materiales para tener más posibilidades. “Nuestra tarea está en aplicar esas técnicas computacionales que hemos desarrollado en la primera parte a los nuevos retos planteados en esta segunda. En concreto trataremos de aplicarlo al estudio de nanopartículas de galio sobre sustratos dieléctricos”, señala Moreno. La alta computación que conlleva la investigación del Grupo de Óptica también es “made in Cantabria” gracias a las facilidades provistas por el IFCA (Instituto de Física de Cantabria) a través del nodo Altamira de supercomputación.