Inaugurada la Feria de la Anchoa con el reto de poner en valor el bocarte del Cantábrico como “un producto excepcional y único en el mundo”

Revilla llama a la concienciación del consumidor porque “no todos los bocartes son iguales” y “lo excepcional hay que pagarlo más”

“Hoy se nos ve con otra cara”. Con estas palabras ha destacado esta mañana el Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, la importancia que tiene para la región el fin de la veda del bocarte del Cantábrico, durante su intervención en el acto inaugural de la Feria de la Anchoa, donde ha realizado un llamamiento para poner en valor a este pez como “un producto excepcional y único en el mundo” y hacer entender al consumidor que “lo excepcional hay que pagarlo más”.

Una vez reabierto el caladero tras cinco años de cierre, el Presidente ha asegurado que la “tarea de futuro” pasa por explicar que “no todos los bocartes son iguales” y que la anchoa del Cantábrico tiene su origen en una especie concreta, que es precisamente la que da lugar al “caviar de Cantabria”, para conseguir que “la calidad excepcional tenga el precio que se merece”.

Con este fin, ha reivindicado “la denominación de origen” y ha asegurado que hoy es “un buen día” para comenzar a “reflexionar”. “Ahí está el futuro, porque no puede valer igual un kilo de bocarte del Cantábrico, aunque sea más pequeño, que lo que llega de otros sitios del mundo”, ha agregado.

En este sentido, ha recordado que no vale lo mismo una lata de caviar de Irán que una de sucedáneo, porque aunque parecen iguales “saben de otra manera”, y ha equiparado la diferencia entre el bocarte del Cantábrico y el procedente de otros lugares con la que existe entre el pollo de corral y el de granja, la merluza de pincho y la congelada o la trucha salvaje y la de vivero.

“Es importante explicarlo, porque siempre habrá paladares y precios para todo”, ha recalcado, al tiempo que ha realizado un llamamiento para que todo el sector y las instituciones contribuyan a difundir esa diferencia.

Revilla también ha hecho hincapié en “el tesón” que durante el cierre de la pesquería han demostrado los santoñeses, el Ayuntamiento “y sobre todo las empresas, que han querido mantener la bandera de la anchoa arriba”, trabajando con “un bocarte que no era el nuestro” y elaborándolo “muy bien”, gracias a que la tradición que continúa la industria conservera cántabra es “única”.

Además, ha celebrado la buena marcha que vive en estos días la costera y que hoy ha permitido la entrada en el puerto de Santoña de 70.000 kilos de bocarte, y ha confiado en que haya “muchos mejores días en el futuro”.

“Espero que se sigan oyendo las sirenas en los puertos de Cantabria cada vez que llegue ese pez maravilloso de color plata, que está riquísimo frito, pero mucho más rico cuando manos artesanas, con años y años de experiencia, lo transforman en esas anchoas que nos han hecho famosos”, ha concluido.

Junto al Presidente, han participado en la inauguración de la Feria de la Anchoa la Vicepresidenta y consejera de Empleo, Dolores Gorostiaga, y el consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad, Jesús Oria, además del delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez, y la alcaldesa de Santoña, Puerto Gallego, entre otras autoridades.

Apoyo al sector conservero

En su turno de palabra, Jesús Oria ha expresado su satisfacción por la celebración del certamen coincidiendo con el fin de la veda y ha recordado el esfuerzo realizado por la Consejería de Pesca para contribuir a mejorar la competitividad del sector conservero y semiconservero, plasmado en medidas como las ayudas para la modernización de la industria y las campañas de promoción de los productos cántabros.

El consejero se ha mostrado “optimista” sobre el futuro de la costera y ha expresado su confianza en que la campaña científica de primavera “confirme las expectativas previstas” y que la pesquería pueda continuar, “a partir de ahora con un adecuado plan de gestión de la especie a largo plazo”.

En similares términos se han pronunciado tanto la alcaldesa como el delegado del Gobierno, quienes han calificado como “una gran fiesta” la presente edición de la feria y han abogado por la conservación de la pesca del bocarte y la fabricación de anchoa como “seña de identidad” de Santoña y del conjunto de las villas marineras de Cantabria.